Como es tradicional, la Puja celebrada ayer, dio el punto de salida a la escalada del Makalu. La ceremonia budista que bendice la montaña y desea suerte a todos los escaladores, comenzó puntualmente el pasado viernes a las dos de la tarde, y era oportuno, siguiendo el estricto calendario budista, que fuera en ese día y esa hora.
Ayer subí y bajé a nuestro Campo 1, para estrenarme en la montaña. Para mucha gente, nuestro Campo 1, situado a 6600 m, es su C2 ya que mucha gente establece un campo intermedio, pero para no confundir más, siempre hablaré de este campo como el C1.
La subida fue una primera cata de la montaña y un primer test también para mí. Tras el largo trekking, y de bastantes días de reposo, hay que moverse para verificar cómo se encuentra uno mismo. Las sensaciones fueron bastante positivas, aunque todavía me queda mucho rodaje, para estar al cien por cien. Sólo llevo cuatro días de CB y hacen falta exactamente quince para obtener una buena aclimatación a una montaña tan alta.
112-C1
Comienza pues la parte definitiva de la expedición, que comenzó hace ya muchos meses. Sin los esfuerzos de muchos días y de mucha gente, no estaría hoy aquí, al pie de la pirámide final, que no es otra cosa que la metáfora de la recta final, donde el deportista se queda solo ante su destino y debe darlo todo.
Durante la ceremonia no podía dejar de pensar en toda la gente que está detrás de este proyecto. Desde mi familia, Ivonne, nuestras niñas, padres y hermanos, hasta los patrocinadores y colaboradores. CaixaBank, GAES, GRIFONE, SEIDOR, globalnetsports.com-¡gracias Albert Rius! – VERASAT GLOBAL, Cébé, Black Diamond, Scarpa, CASA TIÓ, EnForma Socks, y el apoyo de tanta gente desde muchos frentes diferentes.
Ahora me queda a mí, solo y desde tan lejos de casa, culminar su empuje, y rematar la jugada, si me permitís utilizar el argot futbolístico. Marcar un gol siempre dicen que es el más difícil. Y que es el resultado de una serie de concatenaciones casi milagrosas. Siento lo mismo. Este camino está lleno de una infinidad enorme de detalles, tecnológicos, logísticos, deportivos y personales, que todo juntos, son los que harán posible, que pueda dar los últimos pasos hacia la cumbre del Makalu. Que así sea!