Mi intento para intentar completar mi aclimatación ha terminado frustrada en dos ocasiones consecutivas y por varias razones.

El pasado viernes 6 subimos al C1 (6600 m) para intentar subir al MakaluLha al día siguiente. Lha significa collado, y el MakaluLha es el collado que, situado a 7400 m separa el Makalu del KansungTse. Y es donde normalmente se establece el Campo 2.

140-C1

La tarde del día 6 supe que Jesús Morales no se encontraba muy bien. Fui a dormir con cierta inquietud, la suficiente para no conseguir dormir demasiado. Por la mañana temprano, volví a comunicar con el CB, y conseguí hablar con Jesús. Seguía igual, y pendiente de que volara el helicóptero. Temiendo que la cosa se complicara, ya que el tiempo para volar no era muy bueno, decidí bajar por lo que pudiera pasar. Afortunadamente, y gracias a la insistencia y la comunicación con Mingma -el jefe de la agencia con la que trabajamos-, y con Jofre, el piloto de la Pobla que trabaja en Nepal, el helicóptero consiguió volar temprano, aunque intuyo que se trató de un vuelo un poco límite debida la situación meteorológica.

Desde aquí, dar un abrazo y ánimos una vez más a Jesús.

Al día siguiente volví a subir al C1 con la misma intención, la de llegar al MakaluLha. A pesar de la nevada durante la subida, al atardecer el cielo se esclareció, premonición de una jornada aceptable para el siguiente día. Pero ya en el tienda empecé a notar una cierta inestabilidad intestinal, que de hecho ya había dado algunos síntomas unos días antes.

143-C1

En plena noche la cosa fue a peor. Y fue cuando me di cuenta de que mi aclimatación era más que notable. Lo digo por la velocidad con que salía del saco, me ponía las botas y corría unos metros más allá de las tiendas para proseguir con la liberadora evacuación de fluidos. Una maniobra que explicada así parece banal e intrascendente, pero teniendo en cuenta los -20 grados y la ligera brisa mortal, se convertía en una verdadera epopeya. Así hasta tres veces. Si ya es difícil conciliar el sueño en altura, en estas circunstancias la noche fue exactamente un suplicio.

Por la mañana, a las 6h30, tras una última evacuación, emprendíel camino hacia el MakaluLha. Al principio de la parte vertical de la cuerda fija, mi fisiología totalmente descontrolada volvió a requerir un servicio de urgencia. Llegados a ese punto, temí que si continuaba así, colgado de las cuerdas en la parte vertical, no tendría ninguna posibilidad de liberarme del arnés y posibilitar una maniobra más, con la subsiguiente embadurnada, irreversible para el resto de la expedición.

Así que decidí bajar al CB. Y aquí sigo, ahora con la duda de si hay que volver a intentar subir al MakaluLha para finalizar la aclimatación o si la próxima vez tiene que ser la de la cumbre.

133-Arjun i Reini pujant al C1