Ya era hora de hablar de la gente que corre por el Campo Base. A pesar de que este año hay menos escaladores que los dos años pasados, este año pienso que hay personajes bastante interesantes.
Dejando de lado mis compañeros austríacos de expedición y en concreto de Hans, mi compañero de cordada, de los cuales ya os hablaré más adelante, tengo la impresión de entrada que me faltará espacio para escribir sobre todo el mundo.
Querría destacar en primer lugar la presencia de Jesús Morales. Madrileño de origen, hace más de veinticinco años que vive en Barcelona y es por lo tanto un conciudadano más de esta realidad terca que se llama Cataluña. Presidente de la UEC d’ Horta durante los seis últimos años, lo conocí en 2007 en el Dhaulagiri, durante una expedición en la cual hicimos cumbre el mismo día pero que tuvo un final trágico con el accidente desafortunado de Rafa. Desde entonces nos hemos ido viendo en varias ocasiones. De aire benévolo y discreto, trabaja desde hace muchos años en el área de mantenimiento del metro de Barcelona. Voy tan atareado con tantos temas que casi hasta hoy no hemos tenido tiempo de hablar tranquilamente. Espero que volvamos a hacer cumbre juntos.

130-C1-Amb el Jesús Morales

El segundo personaje interesante es Ali Sadpara. Hace pocos meses escaló el NangaParbat con mi buen amigo Àlex Txikon,  Simone Moro y Tamara Lunger. Recuerdo que ha sido la primera invernal absoluta al NangaParbat, una expedición a la que finalmente decliné participar. Ali representa todo aquello que se espera de un genuino alpinista baltí: honradez, simplicidad y transparencia de espíritu, una gesticulación divertidísima, y sobre todo, una fortaleza incólume, que salta a la vista enseguida.
Hay mucha más gente. Pero si alguien se merece un club de fans, son la entrañable pareja de italianos, Nieves Meroi y su marido Romano Benet. Es para arrodillarse y sacarse el sombrero lo que representan y han hecho este matrimonio norteño de Italia, desde ya hace muchos años. Tienen 55 y ambos traen escalados doce ochomiles juntos. Les faltan el Makalu y el Annapurna. Todos los ochomiles los han escalado sin oxígeno y sin sherpas, siempre con un estilo puro, limpio y ligero; de la misma manera que la naturaleza los ha moldeado físicamente: risueños, apacibles, sencillos y con la impresión de que el viento se los podría llevar fácilmente.

132-Amb Ali Sadpara
Hace unos años Nieves estuvo involucrada en conseguir ser la primera mujer al completar los catorce ochomiles, pero siempre en un segundo plano. Como grandes ascensiones, escalaron juntos el Everest sin oxígeno y el K2, involucrados en un duro día de cumbre los dos solos, sin ninguna otra ayuda. Han demostrado con creces que son una pareja de alpinistas cómo hay pocos.
En plena carrera por los catorce, Romano sufrió entonces una grave enfermedad que lo tuvo relegado, justo después de un buen intento al Kangchenjunga sin éxito. Pasada esta importante dolencia, volvieron al Kanchenjunga, pero la mala suerte los obligó a abandonar a muchos pocos metros de la cumbre. Fue en 2012, pero el 2014, obstinados como pocos, volvieron. Esta con éxito. Y además nuevamente, este entrañable matrimonio, pudo disfrutar de un día de cumbre totalmente a solas. Imaginaos, después de todas las vicisitudes vividas, los momentos de emoción que deberían de vivir juntos los dos en la cumbre del Kangchenjunga.
Creo que hay pocas historias de amor que se puedan explicar de este modo. Y hoy, la fotografía junto a ellos, es de las más emocionantes que me he hecho nunca a la vida. Me he hecho fotos con grandes alpinistas, pero la grandeza de las personas, también cuando son alpinistas, no se valora por sus escaladas, sino por historias como las vividas por Nieves y Romano. Un verdadero ejemplo a seguir.

Con Nieves Meroi y  Romano

Con Nieves Meroi y Romano